Momentos que no se podrán olvidar
por Alexander Carrasco De La Rosa
R. Dominicana / 2011
Fecha de alta 12-12-2011 A finales del otoño cuando las hojas caían de los árboles y se escuchaba el dulce sonido del viento, era vacaciones y decidí irme de viaje, yo descendía por unos escalones para así llegar a la parada donde esperaria el autobús que me llevaría hacia el lugar donde residen mis abuelos y algunos tíos, fue entonces cuando abordé el autobús que vi esa hermosa joven de cabello oscuro y hermosos ojos que llevaron a cautivarme con su mirada, tuve suerte al haberme subido pronto al autobús, pues encontré un asiento solo que quedaba justamente al lado de ella.
Yo estaba un poco tímido y callado pues no sabía que comentarle, luego de un buen rato la saludé y ella me saludó y le pregunté su nombre, me dijo que se llamaba génesis, un nombre que nunca pude olvidar, seguimos conversando mientras me temblaban las rodillas, me sentía como que ya la conocía, que ya la esperaba.
El autobús hizo parada en un centro comercial, la invité a salir pues estaba aburrida y sola, al cabo de tanto pedirle logré convencerla. Pedimos unos nachos pues me había dicho que le gustaban mucho, luego de un rato nos retiramos para así seguir nuestro rumbo, nos pasamos todo el camino recordando las historias del cole tanto así que se agotó un poco, así que se fue recostando de mi hombro, sujeté su mano con la mía.
Luego de una hora el autobús se detuvo tanto así que le desgarro la hermosa sonrisa que traía en los labios, había llegado a su destino, sentí tanta nostalgia al verla marchar y no poderla detener quizás porque era joven. ella solo me dijo que gracias por todo lo que había pasado junto a mí se sintió especial, yo le dije que quizás se podía alargar la amistad, pero no, ella me dijo que no funcionaria, por que al cabo de unas dos semanas se hiba hacia Miami, me sujeto las manos y me abrazó, mirándome con una mirada profunda me dio un beso, no tuve palabras que decirle, solo le di las gracias por todo lo que había pasado y que me sentí querido, con esas palabras la vi marchar y algunas lágrimas cayeron, vimos una despedida muy dolorosa que quizás con el tiempo se olvidaría.
Han pasado tres meses y su rostro está tatuado en mi mente y quizás ella esté ahora mismo aquí o en Miami, no sé, pienso que quizás ella no me ha olvidado, fue muy poco tiempo para conocernos mejor, yo pienso que el mundo no es tan grande como para no volver a juntarnos, no pierdo la esperanza de volverla a ver.
Ha pasado un largo tiempo y todavía la recuerdo creo que quedé ilusionado o enamorado, pero aun no pierdo las esperanzas de volverla a encontrar por ahí, quizás si ella no está comprometida la invitaría a salir y comenzar de nuevo. No pierdo las esperanzas de volverla a encontrar.