| Uno de los cuentos para pensar: “Mis padres son ateos, pero si los colores existen, también debe existir Dios”. Al comienzo, no asimilé las dimensiones de la frase... Otro de los cuentos para pensar: Cuando viajé a Perú en el 2005, prolongué mi estadía dos semanas más de lo previsto. La guía turística que nos mostró el Monasterio de Santa Catalina soltó, aturdida por tanta pregunta, una incongruencia... Sólo pude tener la certeza de que era monocromático, sin saber muy bien a qué me refería. Sandra Bertorello Garay, ciega de nacimiento... sobre una aspirante a monja que sedujo mi atención. Ante mi interés por ahondar al respecto, la muchacha, claramente avergonzada, se disculpó por su imprudencia, explicando que esa información no era fiable, que no se la habían enseñado. |